Llegué a Montreal en 2005 sin hablar una palabra de francés. Estudié, alcancé un buen nivel de gramática, pero aun así me frustraba la pronunciación. Mi boca no producía los sonidos que el francés necesita, y nadie me había explicado por qué.
Esa experiencia me cambió el camino. Me hice especialista en fonética del francés, máster en didáctica de lenguas extranjeras y hoy soy doctoranda en lingüística en la UQAM.
Pero más que los títulos, lo que me mueve es esto: sé exactamente lo que se siente migrar y perder tu voz en otro idioma. Y sé lo que se siente recuperarla.
Llevo más de 10 años desarrollando una metodología que no existe en ningún otro lugar, construida desde la ciencia y desde la experiencia de ser hispana en Quebec. He estudiado en España, Francia, Bélgica y aquí mismo, en esta ciudad que también es tuya.
Miles de migrantes hispanos ya activaron su voz en francés con este método. Tú puedes ser el siguiente.